A veces, cuando hablo con algunas personas sobre la naturaleza del ego y su irrealidad, se sienten un tanto deprimidas porque el ego es lo único que conocen y temen que al perderlo se quedarán sin nada. Eso les parece. Algunas sienten miedo y se preguntan qué les ocurrirá si van más allá del ego.
Un hombre incluso pensaba que si se acababa el ego, el Universo desaparecería. Este tipo de pensamiento es normal y es un sentimiento natural desde la perspectiva del ego. De modo que me parece importante que examinamos qué hay más allá del ego.
Si uno comprende realmente lo que es el ego, también verá que nunca ha sido una realidad. Por lo tanto, lo único que cambiará en nuestra vida es la perspectiva de una mente ahora libre del ego. Éste es un cambio importante en la forma en que percibimos la realidad. Cuando el ego no está exigiendo atención y distorsinando todo lo que pensamos, la mente es verdaderamente libre para ser creativa. No está limitada por lo que ha sido, por su historia, sus prejuicios y sus miedos. Nuestra inteligencia se eleva a un nivel muy superior. No es que el cerebro sea, de algún modo, más poderoso que antes, sino que es libre para ver más allá de los límites y de la inseguridad del ego. La mente está entonces completamente abierta y es sincera consigo misma. En esa apertura, es likbre para pensar de maneras que en el pasado no habría podido imaginar.
Cuando el ego no se interpone en nuestro camino, el corazón también se abre de par en par. Ya no ve a nadie ni a nada como estando fuera de aquello que es. Entonces la capacidad de amar se vuelve mucho más poderosa y llega a un nivel mucho más profundo. Con ese amor, la persona también es infinitamente más compasiva y puede tener una gran empatía con todas las demás expresiones del Ser. Una descubre que le resulta imposible odiar. Entonces conocemos el odio por lo que es; una visión distorsionada de la realidad, un juego del ego.
Cuando el ego ya no está, la personalidad no desaparece sino que se convierte en una expresión real de la auténtica persona, del Ser no dividido. Libre del ego, uno puede encontrar la paz al no tener que ser nada ni nadie en particular. Y, sin embargo, somos más de lo que jamás pudimos imaginar, sin ningún esfuerzo y sin ningún fingimiento. Ya no sentimos que hacemos esto o lo otro para ser aceptados por la sociedad o por nosotros mismos. Ser lo que somos con absoluta autenticidad es mucho más de lo que podríamos haber deseado jamás.
Esto no se produce en un día. Durante milenios, hemos desarrollado muchos hábitos y ahora tenemos que dejar que se desvanezcan por sí solos. Si intentamos empujarlos, no haremos más que darles fuerza, y continuarán presentándose. Si nos limitamos a ser conscientes de ellos cuando aparecen y no los juzgamos, simplemente desaparecerán.
El viejo "yo" rechazaría todas las cosas negativas que hay en sentirse seguro. El nuevo ser le da la bienvenida a cualquier cosa que haga emerger los residuos aparentemente negativos del pasado para que de este modo podamos verlos claramente y dejarlos atrás.
A veces puede parecer que seguimos interpretando viejos papeles y reaccionando tal como lo haría el antiguo yo. Incluso puede parecer que nos hemos perdido en el ego una vez más, pero en realidad nunca podremos volver a perdernos. Sólo necesitamos ver de dónde procede esa reacción y no aferrarnos a ella. Si tienes amigos que están experimentando el mismo despertar que tú, es sumamente beneficioso que os ayudéis mutuamente recordando qué es lo real. Una buena compañía espiritual es maravillosa y ayuda mucho.
El despertar a lo que somos más allá del ego es también una aceleración en la evolución de la especie humana. El pasado, en forma de ego, nos está reteniendo. El ego es un muro invisible que nos impide ir más allá de nuestro pasado primitivo. Sin el ego, podemos estar abiertos a lo nuevo y, además, nos alejamos de la continua necesidad de seguridad. Nos dirigimos hacia un estado del ser que está mucho más en sintonía con la naturaleza de la realidad. Vivimos en un flujo creativo que no tiene límites. Al abrirnos a este estado ilimitado, empezamos a ver cuán fluida es la creación. Empezamos a experimentar capacidades que no sabíamos que teníamos. En un comienzo algunas personas experimentarán más que otras. Al igual que algunas personas tienen ciertos talentos que otras parecen no poseer. Con el tiempo, todos desarrollaremos estas capacidades porque éstas se convertirán en la norma.
He tenido la suerte a lo largo de mi vida de tener muchas de estas maravillosas experiencias. Pero lo importante no son las experiencias en sí mismas, sino aquello hacia lo que señalan. Somos mucho más de lo que jamás creímos ser. Además, esa vida es mágica, maravillosa y absolutamente creativa. Empezamos a ver que el tiempo, el espacio y toda la creación son simplemente una expresión de lo que nosotros somos.
La idea de la muerte se convierte en algo tan tonto que dejamos de tenerle miedo. Incluso un estado sin ninguna experiencia en absoluto está mucho más vivo que cualquier ilusión que el ego pueda tener acerca de la vida después de la muerte. Vemos que causa y efecto son sólo parte de este fluir de creatividad y que nosotros, en tanto que Conciencia, estamos más allá de todo ello. No podemos no estar conscientes. La mente del ego se puede perder en sus sueños y aparentar no ser consciente, pero ésa no es la verdadera Conciencia. La Conciencia no puede ser otra cosa que lo que es, y es eterna. Cuando somos conscientes hasta el punto de no identificarnos con nada, sino simplemente limitándonos a ver, ya no estamos en el ego. Estamos en la Conciencia, en tanto que Conciencia. En ese estado hay serenidad, alegría y creatividad, sin ninguna necesidad de expresar nada.
El final del ego no es la muerte sino por el contrario la Vida en su plenitud. Ábrete a la Vida y encontrarás la Libertad que siempre has sido.
Melvyn Wartella, de su libro "Ego, Evolución e Iluminación"
Puedes descargar este libro directo de Editorial Sirio en la siguiente dirección: http://www.editorialsirio.com/datos/librospdf/9788478084876.pdf
viernes, 6 de mayo de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
El comienzo del fin de la continuación de algo
Hace unas semanas estaba leyendo un libro de Gangaji (pero ahora me doy cuenta que he podido estar viendo por la ventana, comiéndome un mango o bailando una cumbia) y algo asombroso sucedió. Comprendí en un segundo la insustancialidad, la inexistencia de eso que llamamos ego.
Me puse a pensar en la Verónica en la escuela primaria, me vi corriendo en el recreo, jugando. Pasé por mi adolescencia y varios momentos de mi vida y muchas imágenes fueron apareciendo….gustos, disgustos, aceptar esto, negar lo otro, creer en esto, no creer en lo otro, llanto, risa, valentía, miedo y de pronto, se hizo tanta, tanta claridad. Todo eran historias, pensamientos, personajes en otras coordenadas de tiempo y espacio que mi cerebro estaba sacando de algún disco duro y mostrando en mi pantalla como una película de youtube tridimensional.
No es que no fuera valioso o importante, el punto es que es una película, una historia. Lo real, es este momento, lo que es justo ahora, es lo único real de todo este cuento! Y eso que es real es YO, existiendo, siendo y viendo la película, respiración, libro en la mano, sol entrando por la ventana, asombro, simplemente SOY. Y Soy eso está siempre aquí. Y no sólo es cierto para mi, es cierto para todos! Ya Es.
Es muy difícil ponerlo en palabras y creo que lo difícil de ponerlo en palabras es que por un lado es algo tan obvio, tan natural y por el otro tan asombroso y maravilloso, que no sabes como contar algo que es “blanco y negro” al mismo tiempo o está más allá de cualquier blanco y negro.
¿Qué sigue? Bueno, la verdad que mi vida sigue igual y ya nada está igual. Una cosa es leer en 80 libros y que te digan mil veces que la personalidad, el ego, es una ilusión y que lo entiendas conceptualmente, otra cosa es la revelación de eso. Y tampoco tiene nada de extraordinadio. Más bien creo que estoy llegando tarde a la fiesta y ustedes me estaban esperando ya muy divertidos. Pero como dice Gandalf, “un mago no llega tarde ni temprano, llega justo cuando se lo necesita”.
Creo que simplemente esto es el comienzo del fin de la continuación de algo y el punto en el que estoy es simplemente este, porque lo que les acabo de contar ya es también una historia.
Verónica Hernández Simeonoff
© Todos los derechos reservados, Mayo del 2011
Me puse a pensar en la Verónica en la escuela primaria, me vi corriendo en el recreo, jugando. Pasé por mi adolescencia y varios momentos de mi vida y muchas imágenes fueron apareciendo….gustos, disgustos, aceptar esto, negar lo otro, creer en esto, no creer en lo otro, llanto, risa, valentía, miedo y de pronto, se hizo tanta, tanta claridad. Todo eran historias, pensamientos, personajes en otras coordenadas de tiempo y espacio que mi cerebro estaba sacando de algún disco duro y mostrando en mi pantalla como una película de youtube tridimensional.
No es que no fuera valioso o importante, el punto es que es una película, una historia. Lo real, es este momento, lo que es justo ahora, es lo único real de todo este cuento! Y eso que es real es YO, existiendo, siendo y viendo la película, respiración, libro en la mano, sol entrando por la ventana, asombro, simplemente SOY. Y Soy eso está siempre aquí. Y no sólo es cierto para mi, es cierto para todos! Ya Es.
Es muy difícil ponerlo en palabras y creo que lo difícil de ponerlo en palabras es que por un lado es algo tan obvio, tan natural y por el otro tan asombroso y maravilloso, que no sabes como contar algo que es “blanco y negro” al mismo tiempo o está más allá de cualquier blanco y negro.
¿Qué sigue? Bueno, la verdad que mi vida sigue igual y ya nada está igual. Una cosa es leer en 80 libros y que te digan mil veces que la personalidad, el ego, es una ilusión y que lo entiendas conceptualmente, otra cosa es la revelación de eso. Y tampoco tiene nada de extraordinadio. Más bien creo que estoy llegando tarde a la fiesta y ustedes me estaban esperando ya muy divertidos. Pero como dice Gandalf, “un mago no llega tarde ni temprano, llega justo cuando se lo necesita”.
Creo que simplemente esto es el comienzo del fin de la continuación de algo y el punto en el que estoy es simplemente este, porque lo que les acabo de contar ya es también una historia.
Verónica Hernández Simeonoff
© Todos los derechos reservados, Mayo del 2011
jueves, 28 de abril de 2011
Sólo por hoy
Sólo por hoy me voy a conceder el permiso
para abrir dulcemente un nuevo sendero
para aprender una nueva forma de vivir
para dudar, para cometer errores
para reir, llorar, amar, reflexionar, descansar
para concer la Paz de la Renuncia
Sólo por hoy me voy a conceder el permiso
para ser amable conmigo misma
para honrar mi cuerpo, mi corazón, mi alma
para confiar en el futuro, en Dios, en Mi
para venerar la vida que disfruto
para recordar quien soy
Sólo por hoy me voy a conceder el permiso
para tomarme todo el tiempo necesario
para ser lo que estoy empezando a ser
Sólo por hoy voy a encontrar el valor necesario para:
mantenerme firme
para escuchar el susurro de mi corazón entre el sonido del trueno
para cantar al viento
Sólo por hoy me voy a conceder el permiso
para amarme cada vez que recuerde a la gente que amo
para poner el foco en la luz
cada vez que aparezca una sombra
- Así Es -
Nota: este escrito estaba escrito a mano en una carpeta de viejos papeles. Desconozco el autor. Gracias!
martes, 26 de abril de 2011
Piedritas en el Camino
Una amiga me mandó por email una hermosa historia que quiero compartir. Nos muestra de una manera sencilla cómo al perdernos el momento presente, perdemos lo más valioso, lo real, que simplemente está aquí y ahora, siempre disponible. Desconozco el autor. Que lo disfrutes! y tu corazón se abra de par en par a cada una de las piedritas de tu camino, momento a momento, allí está el tesoro que tanto anhelas.
"Cuenta la historia, que en cierta ocasión, un hombre caminaba por la playa en una noche de luna llena. Iba pensando de esta forma: "si tuviera un coche nuevo sería feliz...", "si tuviera una casa grande sería feliz...", "si tuviera un excelente trabajo sería feliz..", "si tuviera la pareja perfecta sería feliz...". Y entonces tropezó con una bolsa llena de piedras.
Comenzó a arrojar las piedritas una a una al mar mientras seguía caminando absorto en sus pensamientos y se repetía "si tuviera.... sería feliz".
Así lo hizo hasta que solamente quedó una piedrita en la bolsa, y decidió guardarla.
Al llegar a su casa, se dió cuenta que aquella piedrita era en realidad ¡un diamante muy valioso!
¿Te imaginas cuántos diamantes arrojó al mar, sin detenerse a verlos, sin conciencia de lo que hacía? Así son las personas, arrojan sus preciosos teroros por estar esperando lo que creen perfecto o soñando y deseando lo que no tienen, sin darle ningún valor a lo que tienen cerca de ellas. Si mirasen alrededor, deteniéndose, percibirían lo afortunados que son.
Muy cerca de tí está tu felicidad, cada piedrita debe ser observada, puede ser un diamante valioso. Cada uno de nuestros días es un diamante precioso e insustituíble, depende de cada uno aprovecharlo o lanzarlo al mar del olvido para jamás recuperarlo."
"Cuenta la historia, que en cierta ocasión, un hombre caminaba por la playa en una noche de luna llena. Iba pensando de esta forma: "si tuviera un coche nuevo sería feliz...", "si tuviera una casa grande sería feliz...", "si tuviera un excelente trabajo sería feliz..", "si tuviera la pareja perfecta sería feliz...". Y entonces tropezó con una bolsa llena de piedras.
Comenzó a arrojar las piedritas una a una al mar mientras seguía caminando absorto en sus pensamientos y se repetía "si tuviera.... sería feliz".
Así lo hizo hasta que solamente quedó una piedrita en la bolsa, y decidió guardarla.
Al llegar a su casa, se dió cuenta que aquella piedrita era en realidad ¡un diamante muy valioso!
¿Te imaginas cuántos diamantes arrojó al mar, sin detenerse a verlos, sin conciencia de lo que hacía? Así son las personas, arrojan sus preciosos teroros por estar esperando lo que creen perfecto o soñando y deseando lo que no tienen, sin darle ningún valor a lo que tienen cerca de ellas. Si mirasen alrededor, deteniéndose, percibirían lo afortunados que son.
Muy cerca de tí está tu felicidad, cada piedrita debe ser observada, puede ser un diamante valioso. Cada uno de nuestros días es un diamante precioso e insustituíble, depende de cada uno aprovecharlo o lanzarlo al mar del olvido para jamás recuperarlo."
jueves, 21 de abril de 2011
El Presente, por Osho
He estado deleitándome leyendo mensajes de Osho sobre el momento presente. Toda la enseñanza de Osho es una invitación a vivir en Presencia... les comparto aquí algunas citas que tomé del blog : http://osho-maestro.blogspot.com, el cual les recomiendo ampliamente.
La persona que vive en el presente no está sepultada por el pasado ni por el futuro, no lleva ninguna carga. No tiene ningún peso que llevar, se mueve ligero. No le afecta la fuerza de la gravitación. De hecho, no anda, vuela.
- Osho, Madurez. La responsabilidad de ser uno mismo
Intenta estar cada vez más en el presente. No entres demasiado en la imaginación y la memoria. Siempre que te encuentres entrando en la memoria, en la imaginación, vuelve al presente, a lo que estás haciendo, a donde estás, a quienes eres. Regresa una y otra vez al presente.
- Osho, Día a día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora
Cada momento es una danza y uno debería disfrutar de cada momento según viene y acontece. Entonces tu carga desaparecerá por completo. Esa es la libertad... estar en el momento, ser del momento, jamás preocupados por el pasado, por lo que aún ha de venir, y sin intentar nunca establecer una secuencia lógica.
- Osho, Día a Día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora
Pero la mente es una de las cosas más estúpidas que tienes. Cuando es de día, está deseando que sea de noche, y cuando es de noche, está deseando que sea de día; esa es la causa fundamental de tu infelicidad y de todas tus frustraciones.
- Osho, No tienes nada que perder. En el camino hacia la verdad, la conciencia y la felicidad
Aprende una lección de ello: muere totalmente para poder nacer totalmente.Y entonces sabes: cada momento hay que morir para cada momento volver a ser lozano, joven..., nacer. Esto puede suceder a cada momento, y una vida verdadera consiste en muerte/resurrección, muerte/resurrección. Sucede cada momento. Cada momento hay que morir al pasado; sólo entonces se vuelve disponible el presente..., y hay celebración, y hay una gran alegría, y hay un gran florecimiento. La flor dorada florece si estás dispuesto a morir al pasado, si estás absolutamente en el presente. Y sólo puedes estar absolutamente en el presente si no tienes ningún deseo de estar en ninguna otra parte en el futuro, si no tienes ningún deseo de ser otra persona. Esto es lo que llamo iluminación.
- Osho, El secreto de los secretos. Charlas sobre el secreto de la Flor Dorada
Un buda está despierto incluso cuando está dormido. No tiene compartimentos en su ser. No es muchos, es uno. Al ser uno y al no estar apegado a las memorias y a los anhelos de futuro, el presente le basta, por eso vive cada momento en su totalidad; no sigue viviendo parcialmente.
- Osho, Sueños. Atisbos del inconsciente
Olvídate del pasado. Y no introduzcas el futuro. Este momento lo es todo. Si vives este momento con atención, entonces irás encarando cosas, cosas sencillas, y a medida que vayas resolviendo esas cosas sencillas, crecerás, y no habrá ningún gran problema.
- Osho, Tao Los tres tesoros, Volumen III
Vive cada momento totalmente...
La vitalidad se debe a que vivimos aquí y ahora.
Toda nuestra visión es de aquí-ahora.
No vemos más allá porque ese más allá no existe.
Todo es ahora.
El tiempo es una invención.
El ahora es la realidad.
Hay tanta creatividad por la sencilla razón de que nos hemos retirado del pasado y del futuro.
Nuestra energía está siempre bloqueada: o en el pasado o en el futuro.
Cuando retiras toda tu energía del pasado y del futuro se produce una tremenda explosión.
Esa explosión es de creatividad.
Y eso sólo es el principio.
Cada día, a cada momento, las cosas se vuelvan más intensas, más apasionadas.
Pero no tratamos de ninguna manera de controlar el futuro.
- Osho, El ganso está fuera
Yo te enseño a vivir el momento, la libertad del momento y la responsabilidad del momento. Una cosa puede ser correcta en este momento y ser incorrecta al momento siguiente. No intentes ser consistente; si no, estarás muerto. Sólo los cadáveres son consistentes. Intenta estar vivo, con todas tus inconsistencias y vive cada momento sin referencia alguna al pasado, sin referencia alguna al futuro. Vive el momento en el contexto del momento y tu respuesta será total. Y esa totalidad es belleza, esa totalidad es creativa. Entonces, hagas lo que hagas poseerá su propia belleza.
- Osho, El ganso está fuera
Para iluminarte necesitas la liviandad de la flor, la ligereza de la pluma,
los colores multidimensionales del arco iris.
Necesitas la alegría de los pájaros por la mañana,
la libertad de las nubes.
Sólo es necesaria una cosa: un corazón rebosante de éxtasis...
pero no el éxtasis de algo maravilloso,
no el éxtasis del paraíso,
sino el éxtasis del aquí y ahora,
el éxtasis de este instante,
cuando tus ojos están llenos de este mismo momento,
cuando no existe nada más --ni pasado ni futuro--,
cuando este momento te satura totalmente
y con tanta intensidad, tan apasionadamente,
que no quieres otra cosa.
Sólo estas pocas personas se han Iluminado.
- Osho, El ganso está fuera
La persona que vive en el presente no está sepultada por el pasado ni por el futuro, no lleva ninguna carga. No tiene ningún peso que llevar, se mueve ligero. No le afecta la fuerza de la gravitación. De hecho, no anda, vuela.
- Osho, Madurez. La responsabilidad de ser uno mismo
Intenta estar cada vez más en el presente. No entres demasiado en la imaginación y la memoria. Siempre que te encuentres entrando en la memoria, en la imaginación, vuelve al presente, a lo que estás haciendo, a donde estás, a quienes eres. Regresa una y otra vez al presente.
- Osho, Día a día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora
Cada momento es una danza y uno debería disfrutar de cada momento según viene y acontece. Entonces tu carga desaparecerá por completo. Esa es la libertad... estar en el momento, ser del momento, jamás preocupados por el pasado, por lo que aún ha de venir, y sin intentar nunca establecer una secuencia lógica.
- Osho, Día a Día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora
Pero la mente es una de las cosas más estúpidas que tienes. Cuando es de día, está deseando que sea de noche, y cuando es de noche, está deseando que sea de día; esa es la causa fundamental de tu infelicidad y de todas tus frustraciones.
- Osho, No tienes nada que perder. En el camino hacia la verdad, la conciencia y la felicidad
Aprende una lección de ello: muere totalmente para poder nacer totalmente.Y entonces sabes: cada momento hay que morir para cada momento volver a ser lozano, joven..., nacer. Esto puede suceder a cada momento, y una vida verdadera consiste en muerte/resurrección, muerte/resurrección. Sucede cada momento. Cada momento hay que morir al pasado; sólo entonces se vuelve disponible el presente..., y hay celebración, y hay una gran alegría, y hay un gran florecimiento. La flor dorada florece si estás dispuesto a morir al pasado, si estás absolutamente en el presente. Y sólo puedes estar absolutamente en el presente si no tienes ningún deseo de estar en ninguna otra parte en el futuro, si no tienes ningún deseo de ser otra persona. Esto es lo que llamo iluminación.
- Osho, El secreto de los secretos. Charlas sobre el secreto de la Flor Dorada
Un buda está despierto incluso cuando está dormido. No tiene compartimentos en su ser. No es muchos, es uno. Al ser uno y al no estar apegado a las memorias y a los anhelos de futuro, el presente le basta, por eso vive cada momento en su totalidad; no sigue viviendo parcialmente.
- Osho, Sueños. Atisbos del inconsciente
Olvídate del pasado. Y no introduzcas el futuro. Este momento lo es todo. Si vives este momento con atención, entonces irás encarando cosas, cosas sencillas, y a medida que vayas resolviendo esas cosas sencillas, crecerás, y no habrá ningún gran problema.
- Osho, Tao Los tres tesoros, Volumen III
Vive cada momento totalmente...
La vitalidad se debe a que vivimos aquí y ahora.
Toda nuestra visión es de aquí-ahora.
No vemos más allá porque ese más allá no existe.
Todo es ahora.
El tiempo es una invención.
El ahora es la realidad.
Hay tanta creatividad por la sencilla razón de que nos hemos retirado del pasado y del futuro.
Nuestra energía está siempre bloqueada: o en el pasado o en el futuro.
Cuando retiras toda tu energía del pasado y del futuro se produce una tremenda explosión.
Esa explosión es de creatividad.
Y eso sólo es el principio.
Cada día, a cada momento, las cosas se vuelvan más intensas, más apasionadas.
Pero no tratamos de ninguna manera de controlar el futuro.
- Osho, El ganso está fuera
Yo te enseño a vivir el momento, la libertad del momento y la responsabilidad del momento. Una cosa puede ser correcta en este momento y ser incorrecta al momento siguiente. No intentes ser consistente; si no, estarás muerto. Sólo los cadáveres son consistentes. Intenta estar vivo, con todas tus inconsistencias y vive cada momento sin referencia alguna al pasado, sin referencia alguna al futuro. Vive el momento en el contexto del momento y tu respuesta será total. Y esa totalidad es belleza, esa totalidad es creativa. Entonces, hagas lo que hagas poseerá su propia belleza.
- Osho, El ganso está fuera
Para iluminarte necesitas la liviandad de la flor, la ligereza de la pluma,
los colores multidimensionales del arco iris.
Necesitas la alegría de los pájaros por la mañana,
la libertad de las nubes.
Sólo es necesaria una cosa: un corazón rebosante de éxtasis...
pero no el éxtasis de algo maravilloso,
no el éxtasis del paraíso,
sino el éxtasis del aquí y ahora,
el éxtasis de este instante,
cuando tus ojos están llenos de este mismo momento,
cuando no existe nada más --ni pasado ni futuro--,
cuando este momento te satura totalmente
y con tanta intensidad, tan apasionadamente,
que no quieres otra cosa.
Sólo estas pocas personas se han Iluminado.
- Osho, El ganso está fuera
miércoles, 13 de abril de 2011
¿Me amo y me acepto tal como soy?
Sólo hay una necesidad: esa necesidad es amar. Cuando alguien descubre eso, ¡es transformado!
- Anthony de Mello -
Creo que todos, en nuestro camino de crecimiento, nos hemos topado por lo menos una vez con la frase “me amo y me acepto tal como soy” y seguramente hemos escuchado que todo comienza con el amor por uno mismo. Este amarse a uno mismo puede incluir por supuesto, hacerte un regalo, darte unas vacaciones, quedarte hasta más tarde en la cama, tomarte un día libre y disminuir la cantidad o intensidad de las exigencias para con tu persona.
Sin embargo, hay un nivel más profundo de amarse a sí mismo y tiene que ver con reconocer, aceptar y amar todas esas partes que no te gustan de ti o que consideras inapropiadas o que no se ajustan a lo que la sociedad o los demás esperan de ti. Tiene mucho que ver con la imagen que quieres proyectar porque te han dicho que es la apropiada versus lo que en realidad consideras que eres y los juicios que te haces al respecto. Tiene que ver con tus diálogos interiores, con la manera en la que te tratas y enjuicias y, por supuesto, es una dinámica que ocurre dentro de ti y que la mayoría de las veces ni siquiera detectas.
El verdadero amor por tí mismo, el que obrará milagros en tu vida, que te sanará y te mostrará quien en realidad eres, es un amor incondicional. Es decir, no es que te amas porque lograste algo o te comportaste de una manera en particular o porque tienes ciertos atributos de personalidad que consideras importantes y que otros alaban. Te amas porque te amas, con todo lo que aparentemente eres, haces y logras y con todo lo que aparentemente no eres, ni haces, ni logras. Es un amor por ti, por estar vivo, por simplemente ser.
Todos alguna vez nos quejamos de que nuestros padres nos educaron de cierta manera y sentimos que nos daban su cariño y aprobación si lográbamos algo o si nos comportábamos de cierta manera. La pregunta sería ¿lo estamos haciendo nosotros de una manera diferente, nos amamos incondicionalmente?
Lo paradójico es que cuando realmente te comienzas a aceptar y amar sin condiciones, tal como eres, vas a sentir más paz, alegría y muchas de las situaciones por las que te juzgabas y que no te permitían amarte totalmente, comienzan a transformarse fácilmente y sin esfuerzo.
Revisa tus diálogos interiores y la actitud contigo mismo. Por ejemplo:
- Constantemente sientes que si no hubieras hecho o dejado de hacer “algo” en el pasado estarías mejor y te reprochas por eso
- Estás en “guerra” con algún hábito como fumar, dormir o comer demasiado, postergar, ser impuntual, etc. y sientes que esos hábitos son un “tu” defecto
- Estás en conflicto con tu apariencia física, muy alto, bajo, gordo, flaco, bello, no bello
- Te reprochas porque no eres paciente, amoroso, buen niño, pacífico, sincero, tolerante y cualquier otro atributo que consideras apropiado y te gustaría tener
- Estás en conflicto con normas sociales que indican que ya deberías haberte casado o que ya tendrías que tener cierta libertad financiera o cualquier otra convención o norma que no has logrado
La lista podría ser inmensa, pero en general se resume en algo: no aceptas lo que simplemente eres, lo que es, lo que está aquí y ahora en tu vida. Te estás peleando con lo que es. Quieres que algo sea diferente para que entonces el amor fluya y de esa manera le pones condiciones a tu amor.
Puedes pensar, pero si acepto y amo mi compulsión por la comida y amo mi cuerpo tal como es ahora, ¡nunca lograré bajar de peso! Sin embargo, es desde la aceptación y la paz con lo que es, que la verdadera transformación se produce. Cuando el amor fluye sin condiciones y estás en paz con lo que simplemente eres, desde ese espacio de amor, surgirá lo que sea necesario para el siguiente instante de tu presente.
No hay nada malo en ti, no eres defectuoso, comienza a aceptarte y amarte tal como eres, justo aquí, justo ahora y me cuentas lo que sucede en el siguiente instante presente.
Verónica Hernández Simeonoff
© Todos los derechos reservados, Abril del 2011
- Anthony de Mello -
Creo que todos, en nuestro camino de crecimiento, nos hemos topado por lo menos una vez con la frase “me amo y me acepto tal como soy” y seguramente hemos escuchado que todo comienza con el amor por uno mismo. Este amarse a uno mismo puede incluir por supuesto, hacerte un regalo, darte unas vacaciones, quedarte hasta más tarde en la cama, tomarte un día libre y disminuir la cantidad o intensidad de las exigencias para con tu persona.
Sin embargo, hay un nivel más profundo de amarse a sí mismo y tiene que ver con reconocer, aceptar y amar todas esas partes que no te gustan de ti o que consideras inapropiadas o que no se ajustan a lo que la sociedad o los demás esperan de ti. Tiene mucho que ver con la imagen que quieres proyectar porque te han dicho que es la apropiada versus lo que en realidad consideras que eres y los juicios que te haces al respecto. Tiene que ver con tus diálogos interiores, con la manera en la que te tratas y enjuicias y, por supuesto, es una dinámica que ocurre dentro de ti y que la mayoría de las veces ni siquiera detectas.
El verdadero amor por tí mismo, el que obrará milagros en tu vida, que te sanará y te mostrará quien en realidad eres, es un amor incondicional. Es decir, no es que te amas porque lograste algo o te comportaste de una manera en particular o porque tienes ciertos atributos de personalidad que consideras importantes y que otros alaban. Te amas porque te amas, con todo lo que aparentemente eres, haces y logras y con todo lo que aparentemente no eres, ni haces, ni logras. Es un amor por ti, por estar vivo, por simplemente ser.
Todos alguna vez nos quejamos de que nuestros padres nos educaron de cierta manera y sentimos que nos daban su cariño y aprobación si lográbamos algo o si nos comportábamos de cierta manera. La pregunta sería ¿lo estamos haciendo nosotros de una manera diferente, nos amamos incondicionalmente?
Lo paradójico es que cuando realmente te comienzas a aceptar y amar sin condiciones, tal como eres, vas a sentir más paz, alegría y muchas de las situaciones por las que te juzgabas y que no te permitían amarte totalmente, comienzan a transformarse fácilmente y sin esfuerzo.
Revisa tus diálogos interiores y la actitud contigo mismo. Por ejemplo:
- Constantemente sientes que si no hubieras hecho o dejado de hacer “algo” en el pasado estarías mejor y te reprochas por eso
- Estás en “guerra” con algún hábito como fumar, dormir o comer demasiado, postergar, ser impuntual, etc. y sientes que esos hábitos son un “tu” defecto
- Estás en conflicto con tu apariencia física, muy alto, bajo, gordo, flaco, bello, no bello
- Te reprochas porque no eres paciente, amoroso, buen niño, pacífico, sincero, tolerante y cualquier otro atributo que consideras apropiado y te gustaría tener
- Estás en conflicto con normas sociales que indican que ya deberías haberte casado o que ya tendrías que tener cierta libertad financiera o cualquier otra convención o norma que no has logrado
La lista podría ser inmensa, pero en general se resume en algo: no aceptas lo que simplemente eres, lo que es, lo que está aquí y ahora en tu vida. Te estás peleando con lo que es. Quieres que algo sea diferente para que entonces el amor fluya y de esa manera le pones condiciones a tu amor.
Puedes pensar, pero si acepto y amo mi compulsión por la comida y amo mi cuerpo tal como es ahora, ¡nunca lograré bajar de peso! Sin embargo, es desde la aceptación y la paz con lo que es, que la verdadera transformación se produce. Cuando el amor fluye sin condiciones y estás en paz con lo que simplemente eres, desde ese espacio de amor, surgirá lo que sea necesario para el siguiente instante de tu presente.
No hay nada malo en ti, no eres defectuoso, comienza a aceptarte y amarte tal como eres, justo aquí, justo ahora y me cuentas lo que sucede en el siguiente instante presente.
Verónica Hernández Simeonoff
© Todos los derechos reservados, Abril del 2011
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