lunes, 14 de enero de 2013

Vocación por Descubrir la Realidad

Si tenemos la vocación de descubrir qué es lo real de todo lo que aparece no nos conformaremos con pasar de una a otra apariencia. Las apariencias no son reales. Las ciencias físicas ya se han encontrado con ello en la investigación empírica. Los datos sensoriales interpretados siempre de la misma manera crea una constante realidad aparente en la que nos movemos como si soñáramos. Pensar siempre igual hace creer que la realidad siempre es la misma. A veces, sólo el aburrimiento, si no el dolor, nos saca de ese engaño.

La realidad se descubre haciendo el silencio de las apariencias. Pero aunque sabios y filósofos de todos los tiempos y tradiciones lo hayan dicho o insinuado, no parecen suficientes sus palabras para sacarnos de la rutina habitual. Actualmente tienen más autoridad los científicos, pero cuando ellos señalan con los descubrimientos empíricos -es decir, sensoriales y técnicos- la apariencia de la percepción habitual, no se les toma en cuenta y la relatividad que han pregonado los físicos no impide que se siga absolutizando las realidades aparentes de la visión pensada.

Tendríamos que plantear una distinta manera de ver la realidad que no sea la ya sabida sensorial y pensada. Seguimos consignas del pasado y al mismo tiempo desestimamos los descubrimientos profundos que podrían hacernos reflexionar de manera nueva. Imitar la conducta de otro no tiene ningún sentido desde el punto de vista de la verdad. No es así como se comunica la verdad. Quien descubre lo verdadero en intimidad silenciosa se expresará de modo que incite a otros a que despierten la vocación por el propio descubrimiento.

No hay verdad en comunicar normas de vida, astucias para tener éxito en la acción. Sólo es auténtico el hecho de crear un ambiente abierto a la posibilidad del silencio. Así puede surgir el anhelo profundo por descubrir la verdad del existir. Y ese anhelo, cuando es puro, auténtico, nunca queda frustrado.

Consuelo Martín, de su libro "La Revolución del Silencio"

jueves, 10 de enero de 2013

La Totalidad te Apoya


Somos parte de la Totalidad y la Totalidad no es indiferente a nosotros, no puede serlo. Cómo va a ser una madre indiferente a su hijo? Es imposible. Cuando el niño crece, la madre también crece con él. Cuando el niño es feliz la madre también es feliz con él. Cuando el niño danza, algo danza también en la madre. Cuando el niño está enfermo, la madre está enferma. Cuando el niño es desdichado, la madre es desdichada. Porque no son dos, son uno. Sus corazones laten a un mismo ritmo.

La Totalidad es tu madre. La Totalidad no es indiferente a tí. Permite que esta verdad penetre en tu corazón tan profundamente como sea posible, porque incluso esta consciencia de que la Totalidad se siente feliz contigo, te cambiará. Entonces ya no estás alienado, ya no eres un extranjero aquí. Ya no eres un vagabundo, sin hogar, porque todo es un hogar. 


Y la Totalidad es tu madre, te cuida, te ama. Así que es natural que cuando alguien se convierte en un Buda, y alcanza la cima suprema, toda la existencia danza, toda la existencia canta, toda la existencia lo celebra. Es literalmente verdad. No es una metáfora; recuerda. De otra forma errarás toda la cuestión.


Llueven flores, y continúan lloviendo -nunca se detienen.


Las flores que llovieron para Subhuti aún siguen lloviendo.Tu no las puedes ver, no porque no estén cayendo, sino porque no eres capaz de verlas.


La existencia continúa la celebración infinitamente, por todos los Budas que han sido, por todos los Budas que están siendo, y por todos los Budas que serán, porque para la Existencia no hay pasado, presente y futuro. Es una continuidad. Es eternidad. Sólo existe el ahora, el ahora infinito.


Aún llueven, pero no puedes verlas.


A no ser que caigan sobre tí, no puedes verlas; y cuando las veas cayendo para tí, verás que han estado lloviendo para todos los Budas, para todas las almas iluminadas.


La primera verdad es que a la Existencia le importa lo que te sucede. La Existencia está orando continuamente para que te suceda lo Supremo. De hecho, tu no eres otra cosa que una mano extendida por la Totalidad para alcanzar lo Supremo. No eres otra cosa que una ola que viene da la Totalidad para tocar la luna. No eres otra cosa que una flor abriéndose, para que la Totalidad se llene de fragancia a través tuyo.


Si puedes abandonarte a tí mismo, esas flores pueden llover esta misma mañana, en este mismo momento.
Los Dioses siempre están dispuestos. Sus manos siempre están llenas de flores. Simplemente observan y esperan. Cuando alguien se vuelve un Subhuti -vacío; cuando alguien está ausente, de pronto empiezan a caer flores.


Este es uno de los hechos básicos. Sin darse cuenta de ello no hay posibilidad de confianza. Sin ello no hay posibilidad de que alguna vez alcances la Verdad. A no ser que la Totalidad te ayude, no hay posibilidad de que la alcances. Cómo vas a alcanzarla? Y ordinariamente nuestras mentes piensan justo lo contrario. pensamos en la Totalidad como en el enemigo, no como el amigo, nunca como la madre. Pensamos en la Totalidad como si la Totalidad estuviera tratando de destruirnos. Miramos a la Totalidad a través de la puerta de la muerte, no a través de la puerta del nacimiento. Pareciera como que la Totalidad está contra tí, luchando contigo, no permitiéndote alcanzar tus metas y propósitos, no permitiéndote tu plenitud. De aquí que continúas haciéndole la guerra continuamente. Y cuánto más luchas, más verdadera te parece tu falsa idea; porque si luchas, tu propia lucha te retorna reflejada en la Totalidad.


La Totalidad te apoya, recuerda. Incluso cuando luchas, la Totalidad te apoya. Incluso cuando luchas y estás equivocado, la Totalidad te apoya. Esta es la segunda verdad que hay que comprender bien. Si no lo comprendes te será difícil continuar. Incluso cuando luchas con la Totalidad, la Totalidad te apoya; porque la Totalidad no puede hacer otra cosa que apoyar. Si te descarrías aún la Totalidad te cuida. Incluso si te descarrías, la Totalidad va contigo.


Osho, del libro "...Y llovieron Flores"

lunes, 31 de diciembre de 2012

Gratitud


En el eterno presente todo fluye, todos los ciclos danzan 
y disfrutamos de todos, 
viviéndolos a plenitud.


Gracias por compartir conmigo esta danza de olas y nuestros chapuzones en lo profundo del océano, 
en el mar infinito de la consciencia.



Feliz 2013 en Gratitud!

jueves, 27 de diciembre de 2012

Abandona cualquier esperanza de obtener frutos

Nuestra siguiente máxima es: "Abandona cualquier esperanza de obtener frutos". También podrías decir: "Renuncia a toda esperanza", o "Ríndete" o simplemente "Da". Cuanto más breve mejor.

Una de las enseñanzas más poderosas de la tradición budista es que, mientras desees que las cosas cambien, nunca lo harán. Mientras desees ser mejor, no mejorarás. Mientras estés orientado hacia el futuro, nunca podrás relajarte en lo que ya tienes o en lo que ya eres.


Uno de los patrones habituales más profundos que tenemos es el sentir que el ahora no es suficiente. Nos remitimos mucho al pasado, que tal vez fuera mejor que el ahora, o tal vez peor. También pensamos muy por delante, en el futuro, al que podríamos temer, siempre con la esperanza de que podría se un poco mejor que el ahora. Aunque el ahora esté yendo muy bien - tenemos buena salud, hemos conocido a la persona de nuestros sueños, acabamos de tener un hijo, o hemos conseguido el trabajo que deseábamos - siempre tenemos una profunda tendencia a pensar en cómo será más adelante. No damos todo el crédito a quienes somos en el presente.

....

Mientras sigas queriendo ser más delgado, más listo, más iluminado, menos tenso, o cualquier otra cosa, vas a aproximarte a tu problema siguiendo la misma lógica que lo creó: no eres suficientemente bueno. La pauta habitual nunca se deshace mientras estés tratando de mejorar, porque abordas la situación con el mismo enfoque que la causó originalmente.


En el budismo hay una enseñanza afirmadora de la vida, y es que Buda, que significa "despierto", no es alguien a quien adoras. Buda no es algo a lo que aspiras, Buda no es alguien que nació hace más de dos mil años y que era más listo de lo que tu serás jamás. Buda es nuestra naturaleza intrínseca - nuestra naturaleza de Buda - y eso significa que, para crecer plenamente, tienes que comenzar a conectar con la inteligencia que ya tienes. No es que te vaya a ser transplantada cierta inteligencia. Si vas a madurar plenamente,  no debes estar aprisionado en el sentimiento infantil de que siempre tienes que protegerte o escudarte porque las cosas son demasiado duras. Si vas a crecer - lo que yo definiría como sentirte en casa en tu mundo, por más difícil que sea la situación -, es porque vas a permitirte alimentar algo que ya está en ti. Tu dejas que crezca, lo dejas salir, en lugar de escudarlo, protegerlo y mantenerlo enterrado en todo momento.


Alguien me dijo una vez: "cuando tienes miedo eso es Buda temeroso". Esto puede aplicarse a cualquier cosa que sientas. Tal vez estés enfadado. Estás fuera de control, lo ves todo rojo y lo siguiente que sabes es que estás gritando o lanzando algo o pegando a alguien. En ese momento comienza a aceptar de que eres un "Buda enfurecido". Si te sientes celoso, eres un "Buda celoso". Si tienes indigestión eres un "Buda con dolor de estómago". Si estás feliz eres el "Buda feliz", si estás aburrido eres el "Buda aburrido". En otras palabras, cualquier cosa que puedas experimentar o pensar es merecedora de compasión, cualquier cosa que puedas pensar o sentir merece que la aprecies. 


Por eso la máxima dice "abandona cualquier esperanza de obtener frutos". Los "frutos" implican que en algún momento futuro te sentirás bien. Esta máxima te orienta al presente. Si entablas una relación incondicional contigo mismo, eso significa ser el Buda ahora mismo, en el sitio, tal como estás.


Pema Chödrön, de su libro "Comienza donde estás"

domingo, 16 de diciembre de 2012

Encuentra tu Rostro Original

Sé quien eres y no te preocupes del mundo. Sentirás una enorme tranquilidad y una profunda paz en tu corazón. Esto es lo que la gente de zen llama "tu rostro original", relajado, sin tensiones, sin pretensiones, sin hipocresías, sin las supuestas normas de cómo te debes comportar.

El rostro original es una bella expresión poética, pero esto no quiere decir que vayas a tener un rostro diferente. El mismo rostro dejará de estar tenso, el mismo rostro estará relajado, el mismo rostro no estará juzgando, no pensará que los demás son inferiores. Tu rostro original es el mismo rostro con valores nuevos.


Hay un antiguo proverbio: "Muchos héroes son hombres que no han tenido el coraje de ser cobardes".


Si eres cobarde, qué hay de malo en eso? Eres cobarde, no pasa nada. También es necesario que haya cobardes, si no, de dónde saldría los héroes? Son absolutamente necesarios para tener una base con la que crear héroes.


Sé tu mismo, sea lo que sea.


El problema es que nadie te ha dicho antes que seas tú mismo. Todo el mundo quiere husmear, te dicen que deberías ser así, que deberías ser asá... incluso en los asuntos corrientes.


En mi colegio... sólo era un niño, pero odiaba que me dijeran cómo tenía que ser. Los profesores comenzaron a sobornarme... "si te comportas bien te convertirás en un genio". Al diablo con el genio!, les respondía, sólo quiero ser yo mismo. Solía sentarme con las piernas encima de la mesa y todos los profesores se enfadaban.  Qué forma de comportarse es esa?, me decían. La mesa no me está diciendo nada, les decía. Esto es entre la mesa y yo, porqué me miran tan enfadados?. No estoy poniendo las piernas encima de sus cabezas!...


Nadie permite que los demás sean ellos mismos. Has aprendido estas ideas tan profundamente que parecen que son tus ideas. Relájate. Olvídate de los condicionamientos, déjalos caer como si fuesen las hojas secas de un árbol. Es mejor ser un árbol desnudo sin hojas que tener las hojas de plástico, el ramaje de plástico y las flores de plástico; eso es horrible.

El rostro original significa que no estás dominado por ninguna moralidad, religión, sociedad, padres, profesores, sacerdotes, no hay nadie que te domine. Basta que vivas tu vida según tu sentido interno y tendrás tu rostro original.


Osho, del libro "Coraje". 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Despertar a la Compasión


"No me interesa aquello que has dejado ir, sino aquello a lo que sigues apegado" - Nisargadatta Maharaj

En verdad resueno con esta cita de Nisargadatta, ya que lo que me interesa hoy en día no es el "evento" o la historia de tu despertar - independientemente de lo bella y válida que ésta sea - sino cómo es que ese reconocimiento de lo que tú eres está permeando tu vida, qué tanto sufrimiento y búsqueda se está extinguiendo, incluso desde sus formas más sutiles; y cómo se están transformando tus relaciones a través del reconocimiento de tu esencia compartida con aquellos que te rodean.


Si, podrías ya sentirte despojado del “yo” y si, podrías ya reconocer que no hay otros y que no hay elección, como dicen todos esos clichés no-dualistas. ¡Pero en este momento, esas son simplemente palabras! Dime, ¿cómo fluye todo ese conocimiento dentro de tus relaciones íntimas, con tu pareja, tu madre, tu padre, tus seres queridos, tus alumnos, tus amigos y tus conocidos en Facebook o en tu lugar de trabajo?


Cuando alguien - un amigo, alumno, padre, socio, alguien en Facebook - no está de acuerdo con lo que dices, ¿sales corriendo a defender una postura conceptual o una cierta imagen de ti mismo? o ¿te mantienes abierto, escuchando profundamente desde una posición de no resistencia y sin juicios? o ¿te sientes herido y te apresuras a lastimar a alguien más? ¿Te identificas temporalmente como "el lastimado" y te sientes atacado, y te precipitas para defenderte olvidando que lo que tú eres nunca es una imagen, nunca es una "persona" sólida que no necesita ser defendida para nada? ¿Recuerdas que lo que tú eres es ese vasto océano, siempre en un profundo descanso, siempre permitiendo el surgimiento de cualquier pensamiento o sentimiento?


¿O es que vuelves a caer en un cliché espiritual, escupiendo palabras como "no hay un yo" o "la elección es sólo ilusión" o "todo es perfecto", sufriendo secretamente y ardiendo de dolor y enojo pero reacio a ver las cosas de una manera más fresca? ¿Has elaborado tus conclusiones, o estás dispuesto a desecharlas y mirar de nuevo, a través de este momento?


¿Realmente crees que tú sabes y ellos no? o ¿estás dispuesto a tirar todas esas historias acerca de ti mismo, incluyendo la historia de que ya eres un "experto" que ha despertado, y realmente encontrarte con este momento fresco como un amigo al que abrazas y no un enemigo que debes rechazar? ¿Estás dispuesto a encontrarte profundamente con aquel que está frente a ti y, por un momento, no tratar de arreglarlo o componerlo o sanarlo o tratar de "tener la razón", o escupir clichés espirituales, o tratar de ganar algún argumento inútil, tratando de probar tu identidad y tu superioridad espiritual? ¿Puedes recordar ese silencio profundo que te compone?


Sí, eres conciencia y sí, ese reconocimiento genera claridad. Pero ¿recuerdas también que, como conciencia, Yo Soy lo que tú Eres? ¿Que no hay nada qué defender? ¿Que sólo nos encontramos con nosotros mismos? ¿Que el reconocimiento mutuo es compasión? No puede haber un verdadero despertar sin el reconocimiento de esta compasión. Porque si "YO SOY ESO", entonces "TÚ ERES ESO" también y ya estamos relacionados completamente en el nivel más profundo, incluso antes de que empezáramos a hablar.


Podemos creer que "no hay un yo" todos lo deseamos, pero la prueba se encuentra en este vivir, esta compasión viva y vibrante en donde se ve realmente que la imagen del "yo" y la imagen del "tú" jamás podría separarnos.


La vida siempre, siempre nos está susurrando, "¿Qué tan profundo podemos compartir?"


Jeff Foster, de la página en Facebook "Jeff Foster en Español", 
Traducido por Tarsila Murguia

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