El sannyasi había llegado a las afueras de la aldea
y acampó bajo el árbol para pasar la noche.
De pronto llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo:
¡La piedra! ¡La piedra!
¡Dame la piedra preciosa!
¿Qué piedra?, preguntó el sannyasi.
La otra noche se me apareció en sueños el Señor Shiva, dijo el aldeano, y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea encontraría a un sannyas que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre.
El sanyasi rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra.
Probablemente se refería a ésta, dijo mientras entregaba la piedra al aldeano. La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con ella.
El hombre se quedó mirando la piedra con asombro.
¡Era un diamante!
Tal vez el mayor diamante del mundo, pues, era tan grande como la mano de un hombre. Tomó el diamante y se marchó.
Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir.
Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al sannyasi y le dijo:
Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este diamante...
Anthony de Mello
lunes, 13 de junio de 2011
viernes, 10 de junio de 2011
Aceptar, por Sri Bhagavan
Lo único que puedes hacer es ver lo que está ahí. En primer lugar, tú no sabes qué es lo que tienes allí, porque todos estos años has estado corriendo de eso. Mira donde quieras y solo encontrarás al sí mismo.
Por eso vienes acá, porque quieres aprender, pero realmente hay una manera indirecta de aprender, pero para eso tienes que mirar tu dolor tal como es. Mirar tus pensamientos de envidia, tus pensamientos de celos, tus pensamientos de miedo, tus pensamientos de ansiedad, no es una experiencia agradable. Todo el tiempo estás huyendo de esto. Ese es el único problema que el hombre ha tenido. Esta es la razón por la que les estamos diciendo: miren, dense la vuelta, confróntenlo, obsérvenlo, entonces quizás dirás “déjame intentar”.
Inicialmente podría ser algo difícil, pero luego realizarás que es muy tentador. Y es algo muy lindo de ver, mientras ves tu lado oscuro, tu lado negativo, extrañamente dejarás de condenar, sabrás que es verdad, y junto a eso viene también el gozo y con ese gozo comenzarás, pronto, a ver que lo que queda es ausencia de conflicto. No que tu lado negativo se ha ido, no que has cesado de ser celoso, cesado de estar enojado, cesado de tener miedo, no, no, no, no, ninguna de estas cosas. Tú, por primera vez en tu vida podrás decir: “si, yo soy esto, y no estoy avergonzado de esto que es la única vedad, estoy siendo real”. Es entonces cuando habrás dado tu primer paso hacia la espiritualidad, que al mismo tiempo el último paso, luego todo es automático. Ningún gurú es requerido, ninguna enseñanza es requerida, es todo automático.
Tú piensas que hay algo que debes hacer para llegar a esto. No hay nada que puedas hacer para llegar ahí. Si eres una persona celosa, no te convertirás en una persona no celosa; si eres una persona miedosa, no te vas a convertir en una persona llena de coraje como un león; si eres una persona depresiva, no es que te vas a llenar de euforia. Tú no puedes cambiar, trata todo lo que quieras, tú no puedes cambiar.
Entonces, está la enseñanza de esto. La enseñanza dice que tú no puedes cambiar, y no hay necesidad de cambiar, porque tú has sido diseñado como eso, tú eres eso, eso es todo, esa es toda la enseñanza. Entonces tú aceptas: “¡ah, ajá! no puedo cambiar”, ¿qué hay ahí para hacer? No hay nada que hacer. No hay nada malo en eso, “yo he sido diseñado así”, tú no te diseñaste a ti mismo. Dios te diseñó así, Él tuvo algún propósito en haberte diseñado así.
Entonces, hay completa aceptación. Cuando aceptas lo que está ahí, eso es meditación, eso es sadhana, eso es todo. Es muy simple, por favor hazlo. Yo te ayudaré.
Sri Bhagavan, tomado de: www.onenessuniversity.org, Traducido por: José Alejandro Adum
Por eso vienes acá, porque quieres aprender, pero realmente hay una manera indirecta de aprender, pero para eso tienes que mirar tu dolor tal como es. Mirar tus pensamientos de envidia, tus pensamientos de celos, tus pensamientos de miedo, tus pensamientos de ansiedad, no es una experiencia agradable. Todo el tiempo estás huyendo de esto. Ese es el único problema que el hombre ha tenido. Esta es la razón por la que les estamos diciendo: miren, dense la vuelta, confróntenlo, obsérvenlo, entonces quizás dirás “déjame intentar”.
Inicialmente podría ser algo difícil, pero luego realizarás que es muy tentador. Y es algo muy lindo de ver, mientras ves tu lado oscuro, tu lado negativo, extrañamente dejarás de condenar, sabrás que es verdad, y junto a eso viene también el gozo y con ese gozo comenzarás, pronto, a ver que lo que queda es ausencia de conflicto. No que tu lado negativo se ha ido, no que has cesado de ser celoso, cesado de estar enojado, cesado de tener miedo, no, no, no, no, ninguna de estas cosas. Tú, por primera vez en tu vida podrás decir: “si, yo soy esto, y no estoy avergonzado de esto que es la única vedad, estoy siendo real”. Es entonces cuando habrás dado tu primer paso hacia la espiritualidad, que al mismo tiempo el último paso, luego todo es automático. Ningún gurú es requerido, ninguna enseñanza es requerida, es todo automático.
Tú piensas que hay algo que debes hacer para llegar a esto. No hay nada que puedas hacer para llegar ahí. Si eres una persona celosa, no te convertirás en una persona no celosa; si eres una persona miedosa, no te vas a convertir en una persona llena de coraje como un león; si eres una persona depresiva, no es que te vas a llenar de euforia. Tú no puedes cambiar, trata todo lo que quieras, tú no puedes cambiar.
Entonces, está la enseñanza de esto. La enseñanza dice que tú no puedes cambiar, y no hay necesidad de cambiar, porque tú has sido diseñado como eso, tú eres eso, eso es todo, esa es toda la enseñanza. Entonces tú aceptas: “¡ah, ajá! no puedo cambiar”, ¿qué hay ahí para hacer? No hay nada que hacer. No hay nada malo en eso, “yo he sido diseñado así”, tú no te diseñaste a ti mismo. Dios te diseñó así, Él tuvo algún propósito en haberte diseñado así.
Entonces, hay completa aceptación. Cuando aceptas lo que está ahí, eso es meditación, eso es sadhana, eso es todo. Es muy simple, por favor hazlo. Yo te ayudaré.
Sri Bhagavan, tomado de: www.onenessuniversity.org, Traducido por: José Alejandro Adum
viernes, 3 de junio de 2011
¿Quién tiene el Control?
Esta es una partecita que me encanta de la excelente película "El Extraño Caso de Benjamin Button". Ilustra magistralmente esa serie de insignificantes y a veces grandes eventos que forman esa red infinita que llamamos vida y que todos compartimos en todo momento.
Podemos hacernos muchas preguntas... ¿quién controla? ¿quién decide? ¿cuál es esa invisible e inteligente red que fluye en todo momento y que puede hacer, sin duda, que nuestra vida de un giro que jamás habríamos planificado o imaginado?
Cuando la vanidad del ego nos hace pensar y decir cosas como "yo controlo mi vida", "yo decido lo que me sucede", "yo elijo como conducir mi destino", cabe preguntarse ¿es eso verdad? o ¿es simplemente otro de los muchos pensamientos que rondan por mi cabeza?
La verdad es que el "yo" no controla nada que esté más allá de seguir los comandos de las programaciones y los sitemas de creencias implantados, sean cuales sean.
La vida fluye y acontece a través del YO, esa infinita y amorosa Consciencia que todos compartimos, porque somos Esa Consciencia. Vivamos completamente, totalmente, demos lo mejor que podamos Aquí y Ahora, momento a momento, y descansemos libres en el fluir de la Vida.
Verónica Hernández Simeonoff
© Todos los derechos reservados, Junio del 2011
Verónica Hernández Simeonoff
© Todos los derechos reservados, Junio del 2011
martes, 31 de mayo de 2011
Las Emociones, por Gangaji
En mis reuniones con la gente, durante estos pasados seis años, he descubierto algunas preguntas que se repiten. Yo diría que la pregunta más frecuente tiene que ver con las emociones, de cómo deshacernos o liberarnos de las emociones difíciles, como pueden ser la ira y el dolor y de cómo conseguir más emociones agradables, como la alegría, la felicidad.
En nuestra psicología occidental, nos enseñan de muchas maneras diferentes, pero, normalmente, nuestras estrategias se dirigen a, o bien reprimir las emociones negativas, o bien expresar las emociones negativas, con la esperanza de que van a ser liberadas o apartadas a un lado.
Finalmente, ninguna de estas dos formas refleja la verdad de aquello que realmente eres y que permanece no afectado por ninguna emoción. Mi sugerencia es no reprimir ninguna emoción ni expresar ninguna emoción. No hablo de esto como una técnica, está claro que hay veces que es absolutamente apropiado reprimir una emoción, de la misma forma que hay veces que es absolutamente apropiado expresar una emoción. Pero, en este momento, en este momento de verdad, existe la oportunidad de ver, cuando una emoción no se reprime ni se expresa, cuál es el encuentro con la emoción. A esto es a lo que yo llamo una experiencia directa.
Si no negamos esas llamadas “emociones difíciles”, como la ira, el dolor, o el miedo, la tristeza… no negándolas ni revolcándonos en ellas, entonces no puede existir ninguna historia acerca de ellas, no puede haber ninguna historia sobre a quién le está pasando, por qué está pasando y por qué no debería estar pasando, y quién es el responsable, a quién hay que culpar y cómo deshacernos de ella, y qué hay que hacer después.
Por ejemplo, cuando alguien se siente irritado, la tendencia normal es hacer algo para deshacernos de esa irritación. O encontrar algo o alguien a quien culpar como la causa, sea uno mismo o sea otra persona, o, en qué es lo que comimos o cómo el padre crió al hijo. Estas son todas historias alrededor de la irritación. La verdad es que es posible no hacer nada con la irritación. No empujarla fuera de la conciencia, no deshacernos de ella, sino, simplemente, en ese momento, estar completamente, totalmente, libremente, irritados. Sin verbalizada, sin dejarla escondida, simplemente, estando irritados. En general, eso, de hecho, revelará algo más profundo que la irritación. La irritación quizá estaba en la superficie… podría ser que bajo la irritación, pudiéramos encontrar algún miedo, algún miedo invisible, algún miedo subconsciente, no para deshacernos de él, no para analizarlo, sino para experimentarlo directamente. Es decir, en el momento en que, quizá, nos encontramos con el miedo, ser completamente, absolutamente miedosos. Este es un gran reto. Es miedo que mantenemos lejos, y, por supuesto, en el intento de mantenerlo lejos, el miedo se hace más grande. Y se acerca cada vez más.
Lo que estoy sugiriendo es que puedes, de hecho, abrirte al miedo, puedes realmente, experimentar, estar asustado, sin ninguna necesidad de preguntarte, asustado, ¿de qué?, sin necesidad de seguir ningún pensamiento tipo: “pero si… realmente lo experimento…”. Experimentarlo realmente. Simplemente experimentarlo. Entonces, quizá, se revela una emoción todavía más profunda, quizá gran tristeza, o una herida. Esto también puede ser directamente, completamente experimentado, sin ninguna necesidad de historia de base. Si estás dispuesto a experimentar estas capas emocionales, al final, te aproximarás a un profundo abismo, o a lo que le parece a la mente que es un gran abismo, o incluso un agujero negro.
Esto es lo que la mente percibe como la nada, como el vacío, como “no ser nadie”. Este es un momento muy importante. Estar dispuesto a no ser absolutamente nada ni nadie, es estar dispuesto a ser libre. Es reconocer, en verdad, qué es lo que significa ese “no ser nadie”, esa nada, y todos esos otros estados emocionales son capas de defensa contra esta experiencia. Es esta experiencia la que es la experiencia de la muerte a la que conduce o nos revela la verdadera auto indagación.
Una vez que las defensas han caído, una vez que la puerta está abierta, entonces nos reunimos plenamente con esa nada de la que la mente ha estado huyendo. Y esa nada, en esa reunión, nos revela la secreta gema de la verdad que ha estado escondida dentro de tu propio bolsillo durante todo este tiempo.
Repito, estando dispuesto a experimentar directamente lo que sea que aparezca, en este caso, una emoción difícil, tenemos la oportunidad de una directa auto indagación, tenemos la oportunidad de no hacer lo que hacemos normalmente, como contarnos una historia sobre yo y mi emoción, sino en lugar de eso, simplemente descubrir la ira, el dolor, la tristeza, el miedo, directamente, sin ningún movimiento.
Tengo que decirte que es un gran descubrimiento. Y también tengo que decirte que lo tienes que descubrir por ti mismo. Es muy fácil escuchar a alguien que dice, “oh!, simplemente experiméntalo”, y de hecho esto es lo que yo estoy diciendo, simplemente experiméntalo, simplemente experiméntalo completamente, profundamente y entonces descubrirás que en el centro de cualquier estado emocional, está la misma conciencia prístina reuniéndose con sí misma como experimentador y experimentado. Eres tú quien tiene que descubrir esto.
Me encanta animarte con mis palabras, pero eres tú quien debe tener este descubrimiento directo, de primera mano, para que puedas libertarte de escapar de los llamados estados negativos y de correr hacia los llamados estados positivos. Para que puedas libertarte de aferrarte a lo que es inherentemente impermanente . Para que puedas ser libre para reunirte contigo mismo. Nada se reúne con Nada y se regocija en esa reunión. Se desborda en esa experiencia directa de la nada, sea esa nada emocional, sea esa nada mental, en particular el pensamiento mental “yo”, o “yo soy el cuerpo”, o dándose cuenta de que esa nada es circunstancial, algún acontecimiento.
Es decir, cualquier cosa que se presente de forma consciente, se puede encontrar plenamente con la conciencia, sin ninguna necesidad de esconderse bajo una historia sobre el acontecimiento, alrededor del acontecimiento, analizando el acontecimiento. La reunión es posible ahora. Todos los análisis, todas las historias, aunque de ninguna manera son incorrectas, nunca te llevarán a esa reunión. Esa reunión es libremente tuya. Porque es una reunión de tu propio yo, consigo mismo.
Gangaji
Fuente: Who are you? Disco 2. Pista nº 4
En nuestra psicología occidental, nos enseñan de muchas maneras diferentes, pero, normalmente, nuestras estrategias se dirigen a, o bien reprimir las emociones negativas, o bien expresar las emociones negativas, con la esperanza de que van a ser liberadas o apartadas a un lado.
Finalmente, ninguna de estas dos formas refleja la verdad de aquello que realmente eres y que permanece no afectado por ninguna emoción. Mi sugerencia es no reprimir ninguna emoción ni expresar ninguna emoción. No hablo de esto como una técnica, está claro que hay veces que es absolutamente apropiado reprimir una emoción, de la misma forma que hay veces que es absolutamente apropiado expresar una emoción. Pero, en este momento, en este momento de verdad, existe la oportunidad de ver, cuando una emoción no se reprime ni se expresa, cuál es el encuentro con la emoción. A esto es a lo que yo llamo una experiencia directa.
Si no negamos esas llamadas “emociones difíciles”, como la ira, el dolor, o el miedo, la tristeza… no negándolas ni revolcándonos en ellas, entonces no puede existir ninguna historia acerca de ellas, no puede haber ninguna historia sobre a quién le está pasando, por qué está pasando y por qué no debería estar pasando, y quién es el responsable, a quién hay que culpar y cómo deshacernos de ella, y qué hay que hacer después.
Por ejemplo, cuando alguien se siente irritado, la tendencia normal es hacer algo para deshacernos de esa irritación. O encontrar algo o alguien a quien culpar como la causa, sea uno mismo o sea otra persona, o, en qué es lo que comimos o cómo el padre crió al hijo. Estas son todas historias alrededor de la irritación. La verdad es que es posible no hacer nada con la irritación. No empujarla fuera de la conciencia, no deshacernos de ella, sino, simplemente, en ese momento, estar completamente, totalmente, libremente, irritados. Sin verbalizada, sin dejarla escondida, simplemente, estando irritados. En general, eso, de hecho, revelará algo más profundo que la irritación. La irritación quizá estaba en la superficie… podría ser que bajo la irritación, pudiéramos encontrar algún miedo, algún miedo invisible, algún miedo subconsciente, no para deshacernos de él, no para analizarlo, sino para experimentarlo directamente. Es decir, en el momento en que, quizá, nos encontramos con el miedo, ser completamente, absolutamente miedosos. Este es un gran reto. Es miedo que mantenemos lejos, y, por supuesto, en el intento de mantenerlo lejos, el miedo se hace más grande. Y se acerca cada vez más.
Lo que estoy sugiriendo es que puedes, de hecho, abrirte al miedo, puedes realmente, experimentar, estar asustado, sin ninguna necesidad de preguntarte, asustado, ¿de qué?, sin necesidad de seguir ningún pensamiento tipo: “pero si… realmente lo experimento…”. Experimentarlo realmente. Simplemente experimentarlo. Entonces, quizá, se revela una emoción todavía más profunda, quizá gran tristeza, o una herida. Esto también puede ser directamente, completamente experimentado, sin ninguna necesidad de historia de base. Si estás dispuesto a experimentar estas capas emocionales, al final, te aproximarás a un profundo abismo, o a lo que le parece a la mente que es un gran abismo, o incluso un agujero negro.
Esto es lo que la mente percibe como la nada, como el vacío, como “no ser nadie”. Este es un momento muy importante. Estar dispuesto a no ser absolutamente nada ni nadie, es estar dispuesto a ser libre. Es reconocer, en verdad, qué es lo que significa ese “no ser nadie”, esa nada, y todos esos otros estados emocionales son capas de defensa contra esta experiencia. Es esta experiencia la que es la experiencia de la muerte a la que conduce o nos revela la verdadera auto indagación.
Una vez que las defensas han caído, una vez que la puerta está abierta, entonces nos reunimos plenamente con esa nada de la que la mente ha estado huyendo. Y esa nada, en esa reunión, nos revela la secreta gema de la verdad que ha estado escondida dentro de tu propio bolsillo durante todo este tiempo.
Repito, estando dispuesto a experimentar directamente lo que sea que aparezca, en este caso, una emoción difícil, tenemos la oportunidad de una directa auto indagación, tenemos la oportunidad de no hacer lo que hacemos normalmente, como contarnos una historia sobre yo y mi emoción, sino en lugar de eso, simplemente descubrir la ira, el dolor, la tristeza, el miedo, directamente, sin ningún movimiento.
Tengo que decirte que es un gran descubrimiento. Y también tengo que decirte que lo tienes que descubrir por ti mismo. Es muy fácil escuchar a alguien que dice, “oh!, simplemente experiméntalo”, y de hecho esto es lo que yo estoy diciendo, simplemente experiméntalo, simplemente experiméntalo completamente, profundamente y entonces descubrirás que en el centro de cualquier estado emocional, está la misma conciencia prístina reuniéndose con sí misma como experimentador y experimentado. Eres tú quien tiene que descubrir esto.
Me encanta animarte con mis palabras, pero eres tú quien debe tener este descubrimiento directo, de primera mano, para que puedas libertarte de escapar de los llamados estados negativos y de correr hacia los llamados estados positivos. Para que puedas libertarte de aferrarte a lo que es inherentemente impermanente . Para que puedas ser libre para reunirte contigo mismo. Nada se reúne con Nada y se regocija en esa reunión. Se desborda en esa experiencia directa de la nada, sea esa nada emocional, sea esa nada mental, en particular el pensamiento mental “yo”, o “yo soy el cuerpo”, o dándose cuenta de que esa nada es circunstancial, algún acontecimiento.
Es decir, cualquier cosa que se presente de forma consciente, se puede encontrar plenamente con la conciencia, sin ninguna necesidad de esconderse bajo una historia sobre el acontecimiento, alrededor del acontecimiento, analizando el acontecimiento. La reunión es posible ahora. Todos los análisis, todas las historias, aunque de ninguna manera son incorrectas, nunca te llevarán a esa reunión. Esa reunión es libremente tuya. Porque es una reunión de tu propio yo, consigo mismo.
Gangaji
Fuente: Who are you? Disco 2. Pista nº 4
miércoles, 25 de mayo de 2011
El Problema es Inversamente Proporcional a la Consciencia
La mente no quiere parar. Ella no oye esa propuesta, y eso vuelve mínima la chance de comprender lo que está siendo apuntado. Es necesario oír como un soldado. ¡Stop! Quédate quieto... tal vez en los primeros momentos sientas una gran turbulencia, porque la mente no quiere parar. Ella sabe que, si para, el soberano queda nítido - el soberano es auto-evidente.
La invitación a mirar hacia dentro es otra forma de decir: ¡Stop! Porque los sentidos, inclusive la mente, están siempre ponderando algún acontecimiento, alguna sensación, algún movimiento... Siempre hay algo que hacer. Estás en todo momento sintiendo esto o aquello, pensando esto o aquello. Tu referencia es esa relación entre sujeto y objeto.
Solamente cuando el sujeto se aquieta, el objeto pierde substancia. Sin sujeto no hay objeto y sin objeto no hay sujeto. Es justo cuestionar el hecho de que las cosas sean del modo que la mente dice que son. Pues el mapa que la mente tiene, es tradición. La tradición engendra tiempo y el tiempo pre-supone repetición.
Un libro es un libro, porque todos lo llaman "libro", porque alguien dijo un día que eso era un libro. Pero no lo es. "Libro" es sólo el nombre de eso y existe una diferencia abismal entre lo que eso es y el nombre.
La misma diferencia está en ti. ¿Tú eres lo que piensas que eres? ¿Eres lo que los otros piensan que eres? ¿Eres tu nombre? ¿Eres tu forma? Sólo en la medida de las creencias. Porque todos creen que así es. Pero para saber quien eres, las creencias no son el asunto. Tienes que ser capaz de olvidar completamente todo aquello en lo que crees. Todo no pasa de contenido de la mente.
Mirar hacia dentro, por tanto, significa parar de embrollarte con los eventos. Porque en la medida que te embrollas con un evento, eliminas otros. Pasas días, semanas, meses, envuelto con cierto evento que ni siquiera está más presente, mientras otros están danzando frente a ti, y no tienes ojos para verlos.
La observación introduce en tu vida la capacidad de ver que no existe ninguna necesidad de envolverte con ningún evento. Actuas con el momento, haces lo que tiene que ser hecho, y cuando terminas, está terminado. Existen miriadas de otras cosas ocurriendo.
Sabe: una mente rica es una mente llena de eventos pasados. Una mente pobre, no tiene eventos. Pobreza significa no contener, no tener. Con respecto a eso, permanece vacío. Y hasta puede parecer que algún esfuerzo es necesario. Pero no se exige ningún esfuerzo para que ejerzas tu propia naturaleza.
La mente es una maleta llena de cosas. Pero puedes ir disminuyendo el tamaño de la maleta y dejando solamente lo necesario. ¡Experimenta!
Satyaprem, del blog satyaprem.blogspot.com
La invitación a mirar hacia dentro es otra forma de decir: ¡Stop! Porque los sentidos, inclusive la mente, están siempre ponderando algún acontecimiento, alguna sensación, algún movimiento... Siempre hay algo que hacer. Estás en todo momento sintiendo esto o aquello, pensando esto o aquello. Tu referencia es esa relación entre sujeto y objeto.
Solamente cuando el sujeto se aquieta, el objeto pierde substancia. Sin sujeto no hay objeto y sin objeto no hay sujeto. Es justo cuestionar el hecho de que las cosas sean del modo que la mente dice que son. Pues el mapa que la mente tiene, es tradición. La tradición engendra tiempo y el tiempo pre-supone repetición.
Un libro es un libro, porque todos lo llaman "libro", porque alguien dijo un día que eso era un libro. Pero no lo es. "Libro" es sólo el nombre de eso y existe una diferencia abismal entre lo que eso es y el nombre.
La misma diferencia está en ti. ¿Tú eres lo que piensas que eres? ¿Eres lo que los otros piensan que eres? ¿Eres tu nombre? ¿Eres tu forma? Sólo en la medida de las creencias. Porque todos creen que así es. Pero para saber quien eres, las creencias no son el asunto. Tienes que ser capaz de olvidar completamente todo aquello en lo que crees. Todo no pasa de contenido de la mente.
Mirar hacia dentro, por tanto, significa parar de embrollarte con los eventos. Porque en la medida que te embrollas con un evento, eliminas otros. Pasas días, semanas, meses, envuelto con cierto evento que ni siquiera está más presente, mientras otros están danzando frente a ti, y no tienes ojos para verlos.
La observación introduce en tu vida la capacidad de ver que no existe ninguna necesidad de envolverte con ningún evento. Actuas con el momento, haces lo que tiene que ser hecho, y cuando terminas, está terminado. Existen miriadas de otras cosas ocurriendo.
Sabe: una mente rica es una mente llena de eventos pasados. Una mente pobre, no tiene eventos. Pobreza significa no contener, no tener. Con respecto a eso, permanece vacío. Y hasta puede parecer que algún esfuerzo es necesario. Pero no se exige ningún esfuerzo para que ejerzas tu propia naturaleza.
La mente es una maleta llena de cosas. Pero puedes ir disminuyendo el tamaño de la maleta y dejando solamente lo necesario. ¡Experimenta!
Satyaprem, del blog satyaprem.blogspot.com
miércoles, 18 de mayo de 2011
La Puerta sin Puerta
... Quizá estés contemplando la montaña relajándote en el fácil estado de tu vivencia del momento presente, cuando, de repente, la montaña lo es todo y tú no eres nada.
Tu sensación de identidad separada desaparece completa y repentinamente y sólo permanece aquello que va surgiendo a cada instante. Eres perfectamente consciente, estás perfectamente atento y todo parece completamente normal ... excepto que no puedes encontrarte.
No estás de esta parte de tu cara contemplando la montaña ahí enfrente. Simplemente eres la montaña, eres el cielo, eres las nubes eres todo aquello que surge a cada instante, muy simple y claramente.
... Y, además, una vez vislumbras ese estado, ése al que Buda llama "Único Sabor", porque tú y el universo sois un único sabor o una única experiencia, resulta obvio que no eres tú el que se adentra en este estado sino más bien este estado, de una manera realmente profunda y misteriosa, ha sido tu condición primigenia desde un tiempo inmemorial. De hecho, nunca has dejado de ser ese estado ni un solo segundo.
Por eso la gente del Zen lo llama "La Puerta Sin Puerta". Desde esta parte, parece que tengas que hacer algo para lograr ese estado, parece como si tuvieras que atravesar una puerta. Pero cuando así lo haces y te das la vuelta mirando hacia atrás, no hay puerta alguna ni nunca la ha habido.
Ken Wilber
Tu sensación de identidad separada desaparece completa y repentinamente y sólo permanece aquello que va surgiendo a cada instante. Eres perfectamente consciente, estás perfectamente atento y todo parece completamente normal ... excepto que no puedes encontrarte.
No estás de esta parte de tu cara contemplando la montaña ahí enfrente. Simplemente eres la montaña, eres el cielo, eres las nubes eres todo aquello que surge a cada instante, muy simple y claramente.
... Y, además, una vez vislumbras ese estado, ése al que Buda llama "Único Sabor", porque tú y el universo sois un único sabor o una única experiencia, resulta obvio que no eres tú el que se adentra en este estado sino más bien este estado, de una manera realmente profunda y misteriosa, ha sido tu condición primigenia desde un tiempo inmemorial. De hecho, nunca has dejado de ser ese estado ni un solo segundo.
Por eso la gente del Zen lo llama "La Puerta Sin Puerta". Desde esta parte, parece que tengas que hacer algo para lograr ese estado, parece como si tuvieras que atravesar una puerta. Pero cuando así lo haces y te das la vuelta mirando hacia atrás, no hay puerta alguna ni nunca la ha habido.
Ken Wilber
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